viernes, 24 de febrero de 2017

Fenómenos atmosféricos extraños en Tierra de Campos


Por Francisco Rubio © 
Publicado en El Ágora de Tierra de Campos. Copyright

Los equinoccios son esos momentos peculiares del año, donde los fenómenos atmosféricos se hacen mas patentes. Hablando de hemerotecas y fenómenos meteorológicos extraños acontecidos en Tierra de Campos, vamos a recordar uno raro raro raro, ocurrido hace unos 180 años, concretamente un 20 de septiembre de 1830.

Nos lo cuenta un periódico británico de la época, editado en Londres, llamado “The London Literary Gazette and Journal of Belles Lettres, Arts, Sciences etc”, la cual sitúa el fenómeno en la localidad de Villanueva del Campo, por aquel entonces formando parte de la provincia de León. 


Nube blanca y circular que señala "El Universal Edomex"
y que fue fotografiada en 2011 en Ecatepec.
Ponemos la noticia en su versión original en inglés y mas abajo su traducción: 
La traducción aproximada seria: 

Fenómeno Atmosférico: El Boletín de Ciencias Agrícolas, describe, desde la Gaceta de Boyona, un curioso acontecimiento que destruyo las viñas de Villanueva del Campo, en España, el pasado Septiembre, así como un extraño fenómeno atmosférico que lo precedió.
El 20 de septiembre, a las cuatro y media de la tarde, antes de lo cual el ambiente estaba perfectamente en calma, el sol fue repentinamente oscurecido por una nube blanca y en un corto espacio de tiempo, se empezaron a percibir, alrededor del sol, dos círculos concéntricos que mostraban todos los colores del arco iris. Al cabo de seis minutos, los círculos desaparecieron y llegada la noche, vino un frío helador, tan severo como los que usualmente se dan en el mes de enero. Las vides se congelaron y las hojas y los tallos tomaron la apariencia de haber sido quemados.

Por lo que nos cuentan, ese año pudo ser algo menos alegre en Villanueva, ya que en las fiestas y celebraciones se debió brindar ... con agua de la fuente, en vez de con los vinos de la tierra. Por no hablar de la congoja general que dicho fenómeno celeste pudo generar en nuestros antepasados. !Rianse ustedes de la actual crisis financiera!. Esto si que fue un ataque directo a la linea de flotación de la economía agrícola de la zona.




El fenómeno puede ser hoy en día explicado desde la física y entender claramente que la nube, al colocarse delante del sol, generó un gran prisma circular, que hizo que la luz blanca al atravesarlo, se descompusiera en los siete colores que la conforman, parejo al fenómeno del arco iris, tal y como nos describe la crónica. 

La duración del fenómeno durante seis minutos, hizo que la radiación solar se cortara durante ese espacio de tiempo, generando un enfriamiento brusco de la tierra, del aire y de la humedad ambiental que este tiene, a una hora como las cuatro y media de la tarde, en septiembre, cuando el calor y la humedad suelen ser relativamente altos. Esto provoco un repentino desplazamiento, a modo de ola del aire frío de capas superiores y afectando de manera especial a las viñas, que se encuentran en su punto de máxima maduración, con la savia fluyendo a flor de piel por hojas y tallos y quemando los azucares que esta contiene. 

Un fenómeno similar pero en sentido inverso, a como funcionan los microondas caseros. 

En el siguiente video grabado en Cartagena de Indias, Colombia, en el año 2016, se muestra una nube que podría ser similar al fenómeno descrito. 
 




O esta otra nube que fue grabada en vídeo en 2016 y del que extractamos esta foto. 


Así que cuidadín con las nubes blancas, que las carga el diablo y las dispara el sol.

domingo, 19 de febrero de 2017

Las Orejas de Carnaval en Tierra de Campos

Las Orejas de Carnaval en Tierra de Campos

Por Francisco Rubio Pérez - Copyright 
Publicado en El Agora de Villanueva del Campo, Copyright

Es sabido, que cada época del año tiene sus peculiaridades y entre ellas, estarían la ropa que llevamos o el tipo de comida que degustamos. Aunque también eso va por regiones y por las necesidades energéticas de cada población. 

Los andaluces dicen combatir el calor veraniego con un gazpacho fresco, que no deja de ser una mezcla triturada de los productos que hay en su huerta y los valencianos llaman Paella a lo que en otras zonas denominamos un "arroz con tropezones". Por su parte, son muchos los ingredientes que se combinan en otras zonas para mantener el cuerpo en funcionamiento, sobre todo en esta época invernal y en este articulo vamos a hablar de uno de ellos. 

No contamos nada nuevo cuando decimos que en nuestra comarca de Tierra de Campos, lo más abundante en la despensa siempre fueron los cereales y las diferentes partes del cerdo perfectamente sazonadas y que acabarán llamándose chorizos, salchichones, coscarones, torreznos, lomos adobados, jamones,…. etc, así como lo que sale de la leche de una oveja cuando la dejamos secar, a la leche claro, no a la oveja. Y lo que en tiempos fue abundante y ahora ya casi no, el zumo de la uva cuando se la deja fermentar, llamado vino. 

Pero hay un producto muy peculiar en algunas localidades de Tierra de Campos que compartimos con otras zonas del noroeste peninsular, sobre todo con Galicia y no es otra que la elaboración de pequeños manjares para épocas donde el frío y la alegría han de combinarse. Nos referimos a las famosas “Orejas de Carnaval”. Una fiesta y una tradición que no esta vinculada a ningún santo cristiano, lo que nos daría una pista muy importante de que su origen es muy anterior a la imposición del cristianismo y que ha permanecido y ha sido respetada en la comarca por siglos.  


Puede que haya alguien en este santo mundo que no las haya catado, pero a los demás mortales que las han visto y probado, no hará falta explicarle por que se llaman “Orejas” y por que el "Carnaval" es su momento idóneo para elaborarlas y comerlas. Al igual que ocurre con el turrón, no se pueden dejar pasar de fecha, porqué no nos saben igual. Las razones por las que estas Orejas están vinculadas al carnaval, nos pueden ser desconocidas, como tantas otras tradiciones, pero haciendo una pequeña reflexión sobre el tema, quizás  lleguemos a algunas conclusiones.

Por un lado, su alto aporte energético las hace más necesarias que nunca en ese mes de febrero, donde el frío invernal parece no acabar nunca. Su color dorado es un deleite para la vista y nos evoca la calidez de un sol que echamos de menos y al que nos gustaría comernos ... Por último, su dulce paladar las hace idóneas para celebrar la llegada del “Entroido”, como llaman los gallegos a ese momento estacional en el que el frío empieza a remitir. 

Tras unos días de dispensa carnal o “Carnaval”, en los que tradicionalmente se consumían los restos más perentorios de la matanza, antes de que estos se estropease con los calores primaverales, comienza el periodo de los “cuarenta días” de limpieza del cuerpo, mediante el ayuno carnal, más conocido como la Cuaresma. Una tradición que estaría vinculada a épocas remotas, donde los ciclos de la naturaleza debían ser respetados, en aras de la pura supervivencia.    

Receta de las Orejas de Carnaval en Tierra de Campos

Pero volviendo a la parte mas pragmática del tema, los ingredientes principales de este tradicional dulce no son otros que los que puede haber en cualquier casa de Tierra de Campos. Casi todos, productos de la propia tierra, tales como harina, huevos, manteca, azúcar o miel ... aderezados con una buena dosis de alegría y buen humor, para hacerlas en familia. Y si además es al calor de la lumbre, el sabor que se albergará en nuestra memoria puede ser inolvidable.

Aunque algunos años la Semana Santa cae para cuando el viento ya da la vuelta, allá por el mes de abril, es en el frío mes de febrero, cuando apetece elaborar y jartarse de comer Orejas. Y como quizás habrá quien haya olvidado o perdido la receta, vamos a contar una de por aquí, con resultados más que satisfactorios. En cualquiera de los casos, se admiten sugerencias o aportaciones para mejorarlas o darles un toque peculiar. .   

Ingredientes:
6 huevos (a ser posible de gallina casera)
1 taza de manteca (también del cerdo casero) o de aceite de oliva o mantequilla.
1 taza de agua caliente
Anís (½ taza)
Zumo de limón (o esencia de limón)
Harina de trigo (la necesaria, aprox. 1 kg)
Azúcar (la necesaria, aprox ½ kilo)
Aceite para freír (aprox 1 litro)

Utensilios:
1 bol o fuente mediana para batir los huevos y mezclar
1 taza para medir ingredientes.
1 rodillo de amasar (también sirve una botella)
1 tenedor para batir
1 sartén amplia y profunda para freír
1 pinzas para recoger las orejas de la sartén

Instrucciones

1.- Verter los huevos en el bol y batirlos

2.- Echar una taza de aceite de oliva (o mantequilla o manteca), una taza de agua caliente y el zumo de limón sobre los huevos batidos y remover hasta conseguir una mezcla homogénea.

3.- Ir echando harina sobre la mezcla anterior, dándole vueltas hasta conseguir una masa seca y manejable que no se caiga del bol al darle la vuelta.

4.- Verter la masa lograda sobre la mesa y comenzar a amasarla con las manos hasta que la harina deje de ser visible, quedando la masa de un color amarillento pálido. Esta es la operación mas laboriosa  y entretenida.

5.- Coger pequeños trozos de masa y con el rodillo extenderlos hasta conseguir una olea de un palmo de larga y lo más fina posible.

6.- Poner a calentar aceite en la sartén.

7.- Extender con cuidado las orejas sobre el aceite muy caliente de la sartén y freírlas, dándoles rápidamente la vuelta para que no se quemen.



8.- Sacar las orejas y ponerlas en una bandeja para que escurran el aceite, espolvoreando abundante azúcar sobre las orejas aun calientes para que esta quede adherida a su superficie. Se podría sustituir el azúcar por miel y obtendríamos las famosas "miel sobre ojuelas". 

9.- Repetir la operación hasta concluir toda la masa.

10.- Probar las orejas y poner gesto de satisfacción por lo buenas que están y la labor bien hecha.

11.- Debatir con el resto de cocinillas sobre los ingredientes y las mezclas a emplear para el año que viene.


Resto de información:
Tiempo empleado, aprox 90 minutos.
Dificultad: baja, a ser posible en compañía. 
Cantidad de Orejas conseguidas: llenamos ocho bandejas de 30 cm de diámetro y 15 cm de altura. También serviría un barreñón de los de la abuela. 
Tapar las orejas para su conservación.  

¡Que aproveche y feliz carnaval!


Nota: Déjanos un comentario si en tu pueblo se hacen Orejas de Carnaval, nos encantará conocerlo. .